Cementerio de Coctaca, cerca de Humahuaca, adornado para el Día de los Difuntos
© Georani08 / Wikimedia Commons · CC BY 4.0
Fiestas y Eventos

Día de las Almas en Jujuy: Todos los Santos, ofrendas y cementerios

Día de los Muertos en Jujuy (1 y 2 de noviembre): la mesa de las almas, tantawawas y escaleras de pan, cementerios de la Quebrada y cómo visitar con respeto.

Cuándo
Lunes 1 y martes 2 de noviembre de 2027 (todos los años el 1 y 2 de noviembre)
Dónde
Quebrada de Humahuaca y Puna de Jujuy (Maimará, Tilcara, Uquía, Humahuaca y otros pueblos)
Ver el calendario de fiestas de Jujuy

En Jujuy, el 1 y el 2 de noviembre son el Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos, que en la Quebrada y la Puna se viven como el Día de las Almas. Según la creencia, las almas de los muertos vuelven a visitar la casa donde vivieron: llegan al mediodía del 1 y se van el 2, también al mediodía. Para recibirlas, las familias arman una mesa con sus comidas y bebidas preferidas, velas, flores, hojas de coca y panes con forma de escaleras, palomas, cruces y personas, las tantawawas. El 2 a la mañana se va al cementerio, hay misa entre las tumbas y, de vuelta en casa, se levanta la mesa y se reparten las ofrendas.

No es el Día de Muertos mexicano ni un espectáculo para turistas: es una ceremonia íntima y familiar, que mezcla el calendario católico con raíces andinas. En 2027 cae lunes 1 y martes 2 de noviembre. Acá te contamos qué pasa cada día, qué significa cada pan, cómo son los cementerios de la Quebrada, qué cambia en la Puna y cómo acercarte con respeto.

En esta guía

Qué se celebra el 1 y 2 de noviembre en Jujuy

Para la Iglesia, el 1 de noviembre es el Día de Todos los Santos y el 2, el de los Fieles Difuntos. En las comunidades del norte se habla del Día de las Almas o de las almitas, y en algunas casas se lo llama Tosantos. El Ministerio de Cultura de la Nación lo registró en 2019, a propuesta de la Dirección Provincial de Patrimonio, entre las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial de Jujuy.

La idea central es la reciprocidad: los vivos alimentan a sus muertos para que puedan seguir su camino, y el alma que no es recordada se pone triste. Por eso la mesa tiene que ser abundante: se dice que las almas llegan acompañadas de amigos y parientes. Es una fiesta con mucho de duelo pero también de encuentro, porque las puertas de las casas se abren a vecinos y conocidos que pasan a rezar y acompañar.

Canasta con tantawawas y panes de Todos los Santos
Las tantawawas, panes con forma de niño, no faltan en la mesa de las almas.Foto: Caleidoscopic / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0

Día por día: del amasado al despacho

Cada familia tiene sus tiempos, pero el orden general es este:

  • 30 y 31 de octubre: se amasan y hornean las ofrendas de pan, se prepara la chicha y se limpia la habitación donde irá la mesa.
  • 31 de octubre: algunas familias tienen la mesa lista antes del mediodía para recibir a los santos y angelitos, las almas de los niños.
  • 1 de noviembre, mediodía: llegan las almas grandes. Se terminan de cocinar los guisos, el mote y las comidas preferidas del difunto, y empieza la vigilia, que puede durar toda la noche entre rezos, coca y recuerdos.
  • 2 de noviembre, mañana: visita al cementerio, con misa entre las tumbas y flores y coronas nuevas.
  • 2 de noviembre, después del mediodía: las almas se van. Se reza, se levanta la mesa, se reparten las ofrendas entre los presentes y se hace el despacho.

Como referencia, en Uquía la misa del 2 de noviembre de 2026 en el cementerio se programó a las 9, con las intenciones recibidas desde las 8, y al mediodía las casas levantaron las mesas.

Panorámica del cementerio de Maimará con la Paleta del Pintor
El cementerio sobre la loma y la Paleta del Pintor detrás son la postal de Maimará desde la RN 9.Foto: jikatu / Wikimedia Commons · CC BY-SA 2.0

La mesa de las almas: qué lleva y cómo se arma

La mesa se arma la noche anterior o la mañana del 1, cerca de una puerta o ventana para que las almas la encuentren. Puede ser larga y escalonada, con mesas más chicas encima a modo de altar. En muchas casas se cubre con un mantel negro, en señal de luto, que sube por la pared y hasta el techo cuando se espera a un alma nueva; para los angelitos se usa blanco. En Tilcara es común sumar una tela azul en el techo con estrellas y lunas de papel, que representa el cielo, y plantas de hinojo en los bordes para mantener frescas las ofrendas.

Sobre la mesa suelen ir:

  • La cruz, que la preside, a veces de masa blanca con el nombre del difunto en letras negras.
  • La foto de la persona y dos velas para iluminar su camino.
  • Flores y coronas, muchas de papel, y agua bendita para bendecir la mesa con una flor.
  • Las comidas que le gustaban: picantes, empanadas, tamales, guisos y hasta pizza o milanesas.
  • Bebidas: chicha de maíz o de maní, vino, cerveza, gaseosa, agua. La chicha suele dividirse en dos cuencos, uno grande debajo de la mesa y otro chico encima.
  • Hojas de coca, cigarrillos y, para los niños, golosinas y panes dulces.

Una regla se respeta siempre: nada se toca antes de tiempo, porque primero comen las almas y después los vivos. La chicha y muchos de estos sabores están en nuestra guía de platos típicos de Jujuy.

Tantawawa, pan con forma de muñeco para la mesa de las almas
Foto: Aliranibar / Wikimedia Commons · CC0

Tantawawas, escaleras y turcos: los panes de las ofrendas

Los panes son el alma de la mesa. En Jujuy se los llama ofrendas o turcos, y cada forma tiene su sentido:

  • Escalera: para que el alma baje del cielo a comer y vuelva a subir.
  • Paloma: ayuda al alma a volar de regreso.
  • Cruz: protege al difunto y preside la mesa.
  • Tantawawa (t'anta wawa, niño de pan en quechua) o guagua: figura humana que representa a la persona, a veces con la cara pintada.
  • Angelitos: ayudan a las almas a bajar.
  • Animales como llamas, perros o caballos: acompañan al alma o cargan sus ofrendas.
  • Coronas, torres y figuras de lo que el difunto quiso en vida.

Los ojos, la boca y el pelo se marcan con masa negra, que tradicionalmente se tiñe con hollín de ollas, y la masa se hace con harina, grasa y levadura; la dulce lleva azúcar y huevo. Cuando se espera a un alma nueva, entre vecinos y familiares se pueden hornear hasta 100 kilos de pan, y en esos días la harina escasea en los almacenes.

En San Salvador de Jujuy hay ferias y puestos con todo lo necesario para la mesa, como el que se arma en la zona de la terminal vieja. En 2023 se montó además una gran mesa pública en la plaza Belgrano con unas 1.200 ofrendas, para que chicos y visitantes conocieran la tradición.

Cementerio de Tilcara con cruces iluminadas de noche
Foto: Rovagnati / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0

Almas nuevas, rezadores y despacho

El ritual es más intenso para las almas nuevas, las de quienes murieron en el último año. Esas familias arman las mesas más grandes, a veces señalan la casa con una cinta negra en la puerta y reciben a grupos de rezadores que van de hogar en hogar hasta la madrugada. Quien llega bendice la mesa con una flor mojada en agua bendita, reza, quema unas hojas de coca y acompaña un rato.

La tradición dice que el primer año la reunión es triste, el segundo más alegre y el tercero se despide al alma con alegría: en la Quebrada la mesa grande se repite durante tres años, hasta el despacho definitivo.

El despacho cierra la ceremonia. En Tilcara, los familiares eligen a amigos sin parentesco directo para que entierren algunas de las ofrendas y acompañen al alma en su regreso. En otras casas, el despacho se hace en el fondo del terreno, quemando o enterrando ropa y pertenencias del difunto. Antes o después llega el momento del humor: con las guaguas de pan se hace una parodia de casamiento o de bautismo, con un cura de mentira y nombres inventados de comida.

Cementerio colorido de Uquía con cruces y flores

Los cementerios de la Quebrada: Maimará, Tilcara, Uquía y Humahuaca

El 2 de noviembre los cementerios de toda la Quebrada de Humahuaca, de Volcán a Humahuaca, se llenan desde temprano. Se lavan las tumbas, se renuevan las flores y las coronas de colores, se deja coca, cigarrillos o una bebida, y los curas de la zona dan misa a la mañana. Muchas familias llevan comida para compartir junto a la tumba, y algunas, guitarras, bombos y charangos. Las celebraciones en el cementerio suelen extenderse hasta cerca de las 13; después todos vuelven a casa a levantar la mesa.

  • Maimará: el cementerio Nuestra Señora del Carmen está en lo alto de una loma, al este de la RN 9, en la entrada norte del pueblo. Sus bóvedas de colores con la Paleta del Pintor de fondo forman una de las postales de la Quebrada. Más en nuestra guía de Maimará y la Paleta del Pintor.
  • Tilcara: el cementerio está en la parte alta del pueblo; al amanecer se leen por altavoz las intenciones, la lista de difuntos por los que se reza.
  • Uquía: el pueblo vive la fecha con mucha fe, con procesión de santos la víspera y misa en el cementerio el 2. Combinalo con la iglesia y sus ángeles en nuestra guía de Uquía.
  • Humahuaca: su cementerio es uno de los más antiguos de la región. Si vas, sumá el resto del pueblo con nuestra guía de qué ver en Humahuaca.
Cementerio en la ladera del cerro en Tilcara
Foto: Mellamoymedicen / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0

Cómo se vive en la Puna

En la Puna la ceremonia mantiene el mismo esqueleto, con algunas costumbres propias. Una de las más llamativas es que en algunas comunidades se sacan las cruces de las tumbas para llevarlas a la mesa de las almas, y cuando termina la celebración se las devuelve al cementerio. Como cuesta conseguir flores frescas a esa altura, las coronas se hacen de papel o plástico de colores, y la chicha y la coca ocupan un lugar central, igual que en los rituales de agosto que contamos en nuestra nota sobre la Pachamama en Jujuy.

Los pueblos son chicos y las familias se conocen: un visitante llama mucho la atención. Si estás de paso por Abra Pampa, La Quiaca o Yavi esos días, lo mejor es observar de lejos y, si alguien te invita, aceptar con humildad.

Cementerio de El Moreno con el Nevado de Chañi al atardecer
Foto: Corazón de Laja / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0

Cómo visitar con respeto

La ceremonia es íntima: los propios organizadores de talleres de ofrendas en la Quebrada insisten en que no quieren que eso cambie. Algunas pautas:

  • No entres a una casa sin invitación. Si te invitan, bendecí la mesa con la flor, decí una oración o quedate en silencio, y aceptá lo que te convidan.
  • No toques ni fotografíes la mesa sin permiso, y menos antes de que las almas hayan comido.
  • En el cementerio, guardá silencio durante la misa, no pises las tumbas y no fotografíes de cerca a quienes están llorando.
  • Vestite con sobriedad y llevá abrigo: las mañanas en la Quebrada son frescas aunque al mediodía el sol pegue fuerte.
  • Si querés aprender, buscá los talleres y ferias de ofrendas que algunos municipios organizan en la segunda quincena de octubre.

Para dormir cerca, Tilcara es una buena base para recorrer Maimará, Uquía y Humahuaca: mirá nuestra guía de hoteles en Tilcara. Y si querés sumar otras fechas, revisá el calendario de fiestas de Jujuy.

Cementerio de Purmamarca al pie de los cerros

Preguntas Frecuentes

¿Qué se celebra el 1 y 2 de noviembre en Jujuy?

El Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos, que en la Quebrada y la Puna se viven como el Día de las Almas. Las familias arman una mesa de ofrendas para recibir a sus muertos y el 2 visitan el cementerio.

¿Qué son las tantawawas?

Son panes con forma de persona, cuyo nombre quechua significa niño de pan. Representan a los difuntos y se ponen en la mesa de las almas junto a escaleras, palomas y cruces de pan.

¿A qué hora llegan las almas?

Según la tradición, las almas grandes llegan al mediodía del 1 de noviembre y se van el 2 después del mediodía. Algunas familias reciben a los angelitos, las almas de los niños, el 31 de octubre.

¿Por qué se hace una escalera de pan?

La escalera sirve para que el alma baje del cielo a comer en la mesa y luego vuelva a subir. Es una de las ofrendas que nunca faltan.

¿Qué es un alma nueva?

Es el alma de alguien que murió en el último año. Su familia arma la mesa más grande y, en la Quebrada, el ritual se repite durante tres años hasta el despacho definitivo.

¿Se puede visitar el cementerio de Maimará?

Sí, es un cementerio activo y se puede entrar caminando con mucho respeto. El 2 de noviembre está lleno de familias, así que conviene ir sin invadir y sin fotografiar de cerca a nadie.

¿Es lo mismo que el Día de Muertos de México?

No. Comparten la idea de que los muertos vuelven de visita, pero en Jujuy no hay desfiles ni maquillaje de calavera: es una ceremonia familiar con raíces andinas y católicas, centrada en la mesa de ofrendas.

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